9 agosto 2020
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Coronavirus, Cómo Evitar el Contagio de COVID-19

Coronavirus es una familia de virus descubierta hace más de 50 años, y no se sabe a ciencia cierta su origen. Estos generan diferentes enfermedades con diversa gravedad, desde un resfriado normal a un síndrome respiratorio severo.

Su nombre deriva de la forma que tienen estos virus, como una corona o un halo. Afecta tanto a seres humanos como a los animales.

La gran mayoría de los coronavirus no acarrean peligrosidad y tienen tratamientos efectivos, aunque en la actualidad uno en particular está causado estragos en todo el mundo: el COVID-19.

Durante los últimos años se han desatados tres brotes epidémicos generados por diversos coronavirus:

SRAS-CoV : (SRAS, conocido también como SARS y SRAG) es un síndrome respiratorio agudo y grave que tuvo inicio en la China durante el 2002 enfermando a más de 8 mil personas en 37 países, y dejo más de 700 muertos.

La tasa de mortalidad del SRAS-Cov es de un 10% aproximadamente.

MERS-CoV: es un coronavirus que genera el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS). Se detectó en el 2012 en Arabia Saudita y ha causado más de 2400 casos hasta el momento, con 800 muertes.

Este virus es letal en un 35% de los casos.

COVID-19: el coronavirus que afecta en el momento, tuvo su primer brote en diciembre del 2019 en la ciudad de Wuhan (China).  El virus causante del COVID-19 es el SARS-CoV-2, se transmite de persona a persona con extrema facilidad.

Este es el brote que más infectados ha generado hasta el momento, pero por fortuna con una tasa de mortalidad inferior.

Formas de contagio del Coronavirus

La familia de los coronavirus se transmite de forma limitada entre los humanos. Algunos animales (por ejemplo murciélagos) son reservorio de estos virus.

Entre las personas la transmisión se genera por vía respiratoria, a través de las gotas que se expelen al toser, estornudar o hablar.

Al parecer el COVID-19 procede de los animales, por lo que los primeros casos están relacionados con un mercado de animales de la ciudad de Wuhan, en China.

En el caso del MERS, se cree que los camellos fueron quienes transmitieron la infección a las personas, pero no hay información precisa sobre las rutas de transmisión ni la función del animal en dicho hecho.

A raíz del análisis de varios genomas del virus, los científicos creen que tuvo origen en los murciélagos y fue transmitido a los camellos en el pasado.

También consideran que el SARS comenzó en los murciélagos, y luego paso a algún mamífero chico y posteriormente a los humanos.

El contagio del COVID-19

La transmisión se da por contacto con una persona infectada mediante las gotículas que salen de la nariz o la boca cuando el enfermo tose, habla, exhala o estornuda.

Estas gotas caen sobre objetos y toda superficie cercana al enfermo, por lo que el contagio también puede darse al tocar estos sectores contraminados y luego llevarse las manos a la boca, nariz o los ojos.

El contagio también ocurre cuando se inhalan las gotículas esparcidas por un infectado, de allí la importancia de mantenerse al menos a un metro de distancia del enfermo.

Síntomas del COVID-19

La sintomatología más habitual de esta afección es la fiebre, cansancio y tos seca. En algunos casos se dan dolores, congestión nasal, rinorrea, diarrea o dolor de garganta.

Las molestias son leves y van apareciendo de forma gradual, incluso algunos se enferman y no desarrollan síntomas ni sienten malestar.

La mayoría de los enfermos (un 80%) se recupera sin tratamiento, y solo 1 de cada 6 desarrollan un cuadro grave con dificultad respiratoria.

El grupo de riesgo se compone por las personas mayores con enfermedades subyacentes como diabetes, alteraciones cardíacas, hipertensión, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión entre otras. Hasta el momento solo un 2% de todos los infectados ha fallecido.

De todos modos, quienes presentan fiebre, tos y dificultad para respirar tienen que buscar asistencia médica.

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Coronavirus, foto Freepik bajo licencia CCO

Como prevenir el contagio del Coronavirus

Como hasta el momento no hay una vacuna ni tratamiento específico para esta afección, es importante seguir las recomendaciones de higiene y prevención para evitar la infección.

  • Mantenerse siempre informado sobre los brotes recientes de COVID-19.
  • Lavarse a fondo las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol. Esto mata los patógenos que puedan estar en las manos.
  • Mantener una distancia mínima de 1 metro con una persona que está enferma, tosa o estornude para evitar que las gotículas expectoradas se inhalen.
  • Evitar tocarse ojos, nariz y boca porque son puntos de entrada de los virus. Las manos tocan infinidad de superficies que pueden estar infectadas, y al llevarlas a los sectores de mucosa, el virus puede entrar en el organismo.
  • Mantener una adecuada higiene de las vías respiratorias cubriendo la nariz o doblando el codo al toser o estornudar. Si se emplean pañuelos se tienen que desechar de inmediato, de este modo se protege a las personas que están alrededor.
  • En caso de sentir malestar no salir de casa, y si se tiene fiebre, tos y dificultad para respirar llamar a los números de asistencia y seguir las instrucciones sanitarias que indicaran los pasos a seguir. Es conveniente evitar acudir a las guardias, de este modo se previene la propagación del virus o de otras infecciones.
  • Evitar ir a sitios donde hay brotes, sobre todo si se está dentro del grupo de riesgo (adulto mayor, cardiopatías, diabetes, neumonía o afecciones respiratorias).

Coronavirus y embarazo

Por el momento no hay indicios científicos que demuestren que las embarazadas pertenezcan al grupo de riesgo de esta afección, por lo que deben seguir las mismas indicaciones de prevención que el resto de las personas.

De igual modo es conveniente recalcar que durante la gestación se es más susceptible a contraer infecciones respiratorias virales, de ahí la importancia de vacunarse contra la gripe.

En caso de contagio del COVID-19, no hay información abundante sobre la posibilidad de transmisión al bebé, ni si se puede generar aborto espontáneo o muerte fetal, como sí se ha observado con otras cepas del coronavirus SARS-CoV (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) y MERS-CoV (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente).

Si bien la fiebre alta durante el primer trimestre de gestación puede incrementar el riesgo de que el bebé desarrolle defectos congénitos, no hay casos similares que pudiesen servir de parámetro de comparación, las personas más afectadas por la infección son en un gran porcentaje ancianos.

En cuanto a la transmisión del virus al bebé hubo un caso en China e una mujer embarazada que se infectó con neumonía por el coronavirus, pero dio a luz un bebé completamente sano. Además 9 mujeres gestantes infectadas en la ciudad china de Wuhan no transmitieron el virus a sus hijos, algo que corroboraron con la prueba de detección del SARS-CoV-2 en líquido amniótico, sangre del cordón umbilical, e hisopados en la garganta de los neonatos.

También se analizó la leche materna para corroborar que no sea transmisible por esta vía, y todos los resultados dieron negativo.

Coronavuris en niños

Los casos conocidos de coronavirus en embarazadas y en bebés son escasos, pero se ha dado un número mayor en los niños.

En china hubo nueve bebés infectados los que tenían entre 1 y 11 meses, todos fueron hospitalizados por precaución. Presentaban fiebre, tos, síntomas leves del tracto respiratorio superior e incluso ausencia de sintomatología pero resultados positivos para el COVID-19.

Ninguno de ellos tuvo complicaciones graves,  necesitó de cuidados intensivos o ventilación mecánica.

Fuentes: OMS, ABC

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