4 abril 2020
contouring

Contouring, Técnica de Maquillaje Paso a Paso

La técnica del contouring en maquillaje es una herramienta fundamental para destacar las facciones, ocultar imperfecciones, así como para darle al rostro la luminosidad y oscuridad que deseas.

Contouring significa contornear. En el maquillaje es esculpir las facciones mediante la combinación de colores oscuros y claros de forma difuminada para  potenciar el efecto de la luz en los sectores que uno desea.

Se consigue el destaque, la modificación y el disimulado de los huesos faciales con la adecuada combinación de un juego de luces y sombras. La clave para ponerlo en marcha es conocer muy bien la regla de maquillaje que establece que los tonos oscuros son los que profundizan y empequeñecen, mientras que los claros destacan y agrandan.

Para poder aplicar el contouring adecuadamente hay que saber que se desea destacar y que disimular.

Originalmente se reducía su aplicación solo al rostro, pero en la actualidad también se utiliza en todo el cuerpo e incluso el cabello (contouring body y hair contouring).

Básicamente el contouring es un juego de engaños visuales capaz de corregir los sectores que no agradan y destacar los que sí, equilibrando el rostro de modo de conseguir un contorno facial más cercano a la forma ovalada que es la considerada perfecta.

La importancia de la base de maquillaje

El contouring es sobre la base de maquillaje, y no hay que olvidar que esta representa casi la totalidad del maquillaje final, ya que si este paso está terminado de forma correcta solo un poco de mascara de pestañas y algo de gloss culmina el look perfecto.

Siempre se difuminan los colores, ya que la transición entre ellos debe verse natural y progresiva, no abrupta.

Claramente no es una técnica para emplear en el uso diario, sino para maquillajes de noche más elaborados, porque de por si es muy llamativo y debe ser complementado con un adecuado maquillaje de ojos y labios.

Materiales necesarios para el contouring

Para realizar esta técnica deben emplearse elementos apropiados, ya que no sirven las bases y correctores normales, porque dejan la piel sobrecargada de maquillaje y dan un resultado poco natural.

Tampoco vale fiarse de los polvos bronceadores, porque dependiendo del tinte pueden dejar un color anaranjado a la piel.

Los materiales claves para el contouring son los polvos mate oscuros que logren imitar el tono de una sombra sobre la piel, y un polvo claro que sea capaz de iluminar sin resecar la piel o marcar arrugas.

Por lo general los maquilladores prefieren los productos en polvo porque se aplican con mayor facilidad y se pueden difuminar enseguida, además de ser más duraderos que los cremosos, pero esto va en gusto y en la época del año que se realice el maquillaje.

En cuanto a los elementos de aplicación la brocha es el mejor aliado, sobre todo la biselada del colorete ya que ayuda mucho en el contorneado con polvos. Posteriormente la broncha grande es apropiada para difuminar todos los tonos y conseguir un paso progresivo entre ellos.

Cabe destacar que para los productos cremosos las brochas que se deben emplear son las de lengua de gato de diferente calibre.

La técnica de contouring paso a paso

Analizar el rostro es el primer paso de esta técnica, y sumamente importante porque es crucial saber cuáles son los sectores que se desean resaltar y cuales los que hay que disimular.

Por ejemplo en caso de una frente muy amplia, una nariz encorvada o una barbilla muy prominente, estas zonas nunca deben ser maquilladas con el tono claro porque sino se verían mucho más destacadas.

El paso siguiente consiste en unificar el tono de la piel con la base de maquillaje habitual, y corregir las imperfecciones.

Es crucial realizar el contouring con una luz de frente, natural si el maquillaje se va a lucir en el día, y artificial si se luce de noche. Estas variaciones en la iluminación son realmente determinantes, no las subestimes.

El tercer paso es la iluminación. Los colores claros se aplican sobre las zonas con hueso como los pómulos, el arco superciliar, el tabique de la nariz, la frente, el arco de cupido y la barbilla.

Seguidamente se deben afinar los rasgos con el color oscuro, este se aplica en sienes, bajo los pómulos para conseguir destacarlos y debajo de la mandíbula para definir el ovalo facial.

El último paso es difuminar todas estas zonas consiguiendo la transición progresiva de las tonalidades. No deben quedar sectores que cambien de color de forma abrupta porque esto sería muy poco natural.

Cabe destacar que esta técnica tiene variaciones de acuerdo a la situación en la que será lucido el maquillaje, por ejemplo si se quiere un efecto natural de relieve los cambios deben ser sutiles, pero si se va a lucir en un evento nocturno las modificaciones logradas con la iluminación tienen que ser más marcadas.

Consideraciones del contouring según el tipo de rostro

Rostro alargado

En este caso lo que se necesita es acortar visualmente el rostro, para ello hay que aplicar polvos más oscuros en la zona del nacimiento del cabello y la región de la mitad inferior de la barbilla.

Seguidamente se marca el pómulo en forma horizontal a mitad de la barbilla en dirección a las orejas.

La iluminación se realiza en el entrecejo y la región alta del hueso del pómulo, de manera paralela a la línea horizontal que se creó previamente con el color oscuro.

Rostro redondo

 La clave aquí es crear ángulos de modo de que se pueda adelgazar el rostro de forma natural.

Para conseguir este efecto se coloca polvo oscuro en las sienes, de modo que la frente se vea más alargada. Seguidamente se afinan las mejillas con el color oscuro desde la mitad de las mismas hacia las sienes de forma ascendente.

El color claro se coloca en la parte alta del hueso de los pómulos, siempre paralelamente a la línea de contorno creada previamente, y se realiza un trazo vertical sobre el caballete de la nariz para conseguir alargar un poco más el rostro.

Rostro cuadrado

En este caso se tienen que suavizar los contornos, para conseguirlo hay que esculpir los lados de la frente en dirección a las sienes e iluminar el centro de la frente para que la atención se centre en esta región de la cara.

Seguidamente hay que esparcir un poco de polvo oscuro sobre el hueso mandibular para que se vea más ovalada e iluminar la parte más alta de los pómulos con el fin de que se vean más prominentes que la mandíbula.

Fuente: HOLA

Fotos: Freepik

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